Lo que debemos saber antes de cambiar de una caldera de Gasoil a una de Biomasa

En los últimos años la biomasa se ha convertido en un claro sustituto de los combustibles fósiles, fundamentalmente del gasoil. Y es que son muchas las ventajas que socialmente nos aporta la biomasa:
    • Ventajas medioambientales, al tratarse de un recurso renovable que tiene un balance neto nulo de emisiones de CO2 a la atmósfera, y por lo tanto, no contribuye al calentamiento global.
    • Ventajas energéticas, al permitirnos utilizar un recurso energético autóctono y disminuir por lo tanto nuestra dependencia energética del exterior.
    • Ventajas socioeconómicas, ya que genera empleo, fundamentalmente en las áreas rurales más desfavorecidas.
En cuanto a las ventajas apreciadas por el usuario final, con la biomasa pueden disponer de un combustible mucho más barato, que puede llegar a ser tan cómodo de usar y manejar como los combustibles tradicionales.
Biomasa - Grupo Innotec

 

Pero antes de tomar la decisión de cambiar a una caldera de biomasa, el usuario debería contestarse a las siguientes preguntas:

 

1.- ¿Qué biocombustible pueden suministrarme en la zona en la que vivo?Existen multitud de biocombustibles sólidos, como pellets, astillas, briquetas, huesos de aceituna… En función del tipo de biocombustible disponible, se seleccionará un tipo u otro de caldera. Por ejemplo, una caldera que funciona exclusivamente con pellets leñosos, es más barata que una multicombustible, que es apta para diferentes tipos y formatos.
Saco pellets - Grupo Innotec   2.- ¿Tengo espacio suficiente para almacenar la biomasa? En el caso de seleccionar biocombustibles compactos como los pellets, en las sustituciones de calderas de gasoil por calderas de biomasa, no suele haber problemas porque el silo de pellets se ubica en el espacio ocupado por el depósito de gasoil. Una equivalencia a tener en cuenta es que 1 Litro de gasoil equivale energéticamente a 2 Kg de pellet aproximadamente, y en volumen, los pellets suelen ocupar 1/3 más que el gasoil. Si se dispone de este espacio adicional, será perfecto, pero si no es así, se podrá solicitar la recarga del silo con más frecuencia. Los silos pueden ser de obra, prefabricados o incluso anexos a la propia caldera.

 

3.- ¿Qué tipo de caldera debo seleccionar? La primera decisión a tomar es si la caldera debe ser monocombustible (habitualmente son pellets), o multicombustible, si se van a utilizar varios tipos como pellets, astillas, huesos de aceituna…

 

Una vez realizada esta selección, se deben analizar los siguientes parámetros:

 

  • Rendimiento: Cuanto mayor rendimiento tenga una caldera, mayor será el ahorro económico. Una caldera de gasoil antigua puede trabajar con rendimientos del orden del 75-80%, mientras que una caldera de biomasa nueva, debería trabajar con valores superiores al 85-90%.
  • Modulación: Una caldera de gasoil antigua suele trabajar con 1, 2 ó 3 etapas. Esto significa que aunque sólo se esté abriendo un grifo de agua caliente, se consume una etapa entera de gasoil, es decir la llama es demasiado grande para lo que se necesita calentar. Las nuevas calderas de biomasa suelen ser modulantes, lo que significa que el consumo de biocombustible será gradual y proporcional a la demanda existente, por lo que no se gastará lo que no sea justamente necesario.
  • Sonda Lambda: Todas las calderas de biomasa multicombustibles, deben disponer de una sonda lambda que permita detectar el tipo de biocombustible y asignar la cantidad de oxígeno necesaria en cada caso, para realizar una combustión perfecta.
  • Medidas de Seguridad: Toda caldera de biomasa, debe disponer de un sistema de refrigeración por agua, para evitar sobrecalentamientos, debido a que una vez que la biomasa entra en la cámara de combustión, no es posible interrumpir la combustión de la biomasa, con la misma rapidez que la del gasoil o el gas.
  • Sistema de regulación y control: Actualmente existe un amplio abanico de posibilidades en la regulación y control de este tipo de calderas, para programar encendidos y apagados, regular temperaturas, incluso de forma remota. Cuantas más posibilidades ofrezca la regulación y control, más comodidad para el usuario final, pero también mayor coste económico.
  • Otros parámetros interesantes: sistemas de limpieza del intercambiador y de la cámara de combustión, sistemas de recogida de cenizas, etc.

 

Llama biomasa - Grupo Innotec

 

4.- ¿Qué sistema de alimentación de la caldera elijo? Existen múltiples posibilidades de alimentación de la caldera, en función del biocombustible seleccionado y de la posición relativa entre la caldera y el silo de almacenamiento. Los sistemas más habituales son el tornillo sinfín, los sistemas neumáticos y la alimentación manual. Si un usuario quiere ahorrar costes de instalación, seleccionará la alimentación manual, de forma que 1 vez al día o cada 2 días, tendrá que alimentar la caldera con un saquito de 15 kg de pellets.

 

No todos los sistemas de alimentación son recomendados para todos los tipos de biocombustibles. Por ejemplo la astilla, se suele alimentar con tornillos sinfín, ya que no tiene una granulometría adecuada como para ser alimentado por sistemas neumáticos. Sin embargo, con el pellet, se pueden utilizar todos los sistemas.

 

5.- ¿Cuánto debo invertir y en cuánto tiempo voy a recuperar la inversión? Cada vez existen en el mercado, más variedad de tecnologías de calderas de biomasa con un amplio abanico de precios. Debemos tener claro que la inversión inicial va a ser superior que en el caso de una caldera de gasoil, sin embargo, los ahorros en combustible van a permitir recuperar rápidamente la inversión.

 

Como ejemplo, una caldera de pellets para una vivienda unifamiliar de 180 m2 (22KW) puede tener un coste aproximado de 8.500€ (IVA e instalación incluidos). Considerando que 2Kg de pellet pueden costar 0,5-0,6€ aproximadamente, podemos hablar de un ahorro de costes en combustible de entorno al 40-50% frente a 1€ que puede costar 1 Litro de gasoil. Esto significa que en un año, el usuario puede ahorrar en torno a 1500€, por lo que en el plazo de 5-6 años recuperaría la inversión si se plantea la sustitución antes del final de la vida útil de su caldera actual.

 

Grupo Innotec dispone de un amplio abanico de profesionales, como ingenieros, instaladores y mantenedores, que pueden asesorar al usuario sobre la mejor alternativa existente a la hora de cambiar a una caldera de biomasa. Además, desde Innotec Formación se realiza formación técnica especializada para formar a los profesionales del sector sobre la instalación de este tipo de calderas.

 

Os animamos a dar el paso, y cambiar a biomasa, un sistema mucho más sostenible y económico que el gasoil.

 

Ana Bernal Menés

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